Canecas para flotes
- Nathalia Puerto
- 21 ene
- 2 Min. de lectura
Pequeños detalles que hacen grande la calidad del café.

En la caficultura colombiana, la calidad no se logra por casualidad. Es el resultado de muchas decisiones bien tomadas a lo largo del proceso. Una de ellas —clave pero muchas veces subestimada— es la eliminación de granos vacíos, brocados o defectuosos, conocidos comúnmente como flotes.
Para lograrlo de forma sencilla y efectiva, existen las canecas para flotes, una herramienta práctica que permite evaluar y mejorar la calidad del café desde muestras pequeñas, antes de que los defectos lleguen a afectar todo un lote.
Colombia cuenta con más de 540.000 familias cafeteras, la mayoría pequeños productores que trabajan con lotes reducidos y procesos manuales. En este contexto, el control por muestras es fundamental para:
Tomar decisiones oportunas
Evitar mezclar café de diferente calidad
Reducir defectos físicos y sensoriales
Proteger el valor del lote final
Los granos flotantes suelen estar asociados a granos vacíos, vanos o brocados y frutos secos o mal formados, si estos granos no se eliminan a tiempo, pueden afectar la fermentación, el secado y, finalmente, la taza.
¿Qué son las canecas para flotes?
Las canecas para flotes son una herramienta sencilla que permite separar los granos defectuosos de una muestra de café, aprovechando las diferencias de densidad.
Se toma una pequeña muestra representativa del lote.
Se introduce en agua limpia dentro de las canecas.
Los granos de menor densidad flotan (flotes).
Los granos sanos se hunden.
Este método permite identificar rápidamente la proporción de café de inferior calidad y tomar decisiones antes de continuar el proceso.
Eliminar estos granos a tiempo mejora la eficiencia del beneficio y protege la calidad sensorial del café. Los flotes no solo son un defecto físico. También pueden generar fermentaciones irregulares, sabores indeseados en taza, menor homogeneidad del lote y pérdida de valor comercial
Cifras que respaldan su importancia

Estudios de Cenicafé han demostrado que:
La clasificación por densidad reduce significativamente los defectos físicos.
Lotes más homogéneos fermentan y se secan de manera más uniforme.
El control temprano de calidad aumenta la probabilidad de obtener cafés con puntajes superiores a 80 SCA.
El uso de herramientas simples de clasificación disminuye riesgos de contaminación cruzada entre cafés de distinta calidad.
En resumen: un pequeño control puede evitar grandes pérdidas, Las canecas para flotes convierten la observación en control real de calidad.



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